Una posible interpretación
Las tres agrupaciones pueden ser matemáticamente coherentes aunque sean diferentes.
Cada participante parece estar utilizando una propiedad para establecer una relación de pertenencia:
- «son rojas»;
- «son redondas»;
- «son grandes».
Lo relevante no es que exista una clasificación correcta previamente decidida por la persona adulta, sino comprobar si el criterio elegido por cada niña o niño es reconocible y se mantiene con cierta coherencia.
Además, la situación permite empezar a descubrir una idea importante: un objeto posee simultáneamente distintas características. Una pieza puede ser, por ejemplo, roja, redonda y grande.
Eso abre la posibilidad de pasar de una clasificación basada en una única propiedad a relaciones progresivamente más complejas.
Pero conviene ser prudentes. A partir de esta escena todavía no podemos afirmar, por ejemplo, que el alumnado sea capaz de formular explícitamente todos sus criterios, de mantenerlos en colecciones más complejas o de utilizar dos condiciones simultáneamente.